25 de febrero de 2012

Comienzo de clases


En la columna de la derecha encontrarás todos los horarios de las clases, tanto en City Bell como en La Plata.



PROGRAMA PROFESORADO DE QI GONG 2012    
1º Modulo: Marzo a julio
      BA DUAN JIN. LAS 8 PIEZAS DE BROCADO
      Rutina tradicional de Ocho ejercicios para:
      Alinear los 3 centros vitales
      Fortalecer pulmón y riñones.
      Desarrollar la fuerza vital.
      Elevar las defensas.
      Armonizar la digestión.
      Serenar la mente y protejer el corazón.
      Fortalecer el hígado.
      Equilibrar las emociones.       

      Versión del Dr Yves Requena,
      Versión actual de la Asociación de Qigong terapeutico de China.    
      Examen al final de la cursada.

      Bibliografía:
      LA GIMNASIA DE LA ETERNA JUVENTUD. Dr Yves Requena.

2º modulo: Julio a diciembre
      ESTIRAMIENTO DE MERIDIANOS TENDINOMUSCULARES    
      Ejercicios para desbloquear los meridianos por los que circula el CHI GUARDIÁN, 
      responsable del sistema inmunitario.  

      Modulo semestral
      Examen al final de la cursada.

      Bibliografía:
      QI GONG. El arte de captar y transmitir la energía. Prof Mario Schwarz 



A partir de mayo se realizará un taller obligatorio para los alumnos del profesorado, dictado por Ariel Suzuki sobre ANATOMIA HUMANA, en 3 etapas 
Disertante: Ariel Suzuki. Lic.kinesiologia y fisiatría, Certificado Osteópata, Docente de la escuela osteopatica de Buenos Aires, Jefe de trabajos practicos U.B.A., Titular de técnicas kinesicas II U.C.A.L.P   



Nuevo!
PROFESORADO DE QI GONG A DISTANCIA.
   Intensivos de teoría y práctica un sábado por mes, mañana y tarde, para aquellos que, por cuestiones de distancia, no pueden asistir a las clases semanales.
   Las evaluaciones de final de módulo serán compartidas con los alumnos regulares, ya que el nivel académico exigido será el mismo.
   Cada módulo cuenta con abundante bibliografía, de la que serán puestos al tanto al inscribirse.
   
     

9 de febrero de 2012

CHINA. LA DESMESURA.


   Intenté sentarme y hacer un resumen del Viaje a China…
 Pero por ahora no puedo.
   Es tanta la desmesura de esa cultura. Desmesura en tiempo, en distancias, en cantidades… de gente, de años, de exquisiteces artísticas, de filosofía práctica, de vastedades imposibles de ladrillos y piedras y tenacidades milenarias... que por ahora lo único que puedo hacer, en mi afán por compartir con todos la experiencia, es abrir la desprolija bitácora de mi memoria, y volcar desordenadamente algunos de los muchísimos recuerdos sin editar que se me agolpan detrás de los ojos cada vez que me siento frente al teclado:
   Para darle cierta apariencia de orden comienzo por el despegue de Ezeiza, el 21 de diciembre, del contingente de treinta y pico de personas que íbamos a estudiar y rendir exámenes a China. Casi la mitad estudiaríamos Qi Gong: los 9 de nuestra escuela, más un alumno de Neuquén y 3 de Capital. La otra mitad estudiaría acupuntura. Fuera de nosotros 9, profesores, instructores, y alumnos de EL CENTRO, el resto eran todos alumnos de la Fundación Naturopática de Bs As, dirigida por mi profesor, el maestro Mario Schwarz.
   Llegamos a Shanghai después de 36 horas de viaje, y allí nos esperaban todavía 5 horas de micro hasta nuestro destino: la Universidad de Medicina Tradicional China de Nanjing, donde estudiaríamos durante 2 semanas, las 4 rutinas oficiales de Qi Gong que se enseñan y practican actualmente en China, desarrolladas por la Asociación China de Qi Gong Terapéutico. Los  acupuntores estudiarían, durante ese tiempo y en distintos hospitales, acupuntura y diferentes aspectos de la medicina tradicional china.
   Nuestro profesor de Qi Gong era el maestro Liu. Fue una bendición aprender con una persona que, con sus conocimientos, poseyera sin embargo tal calidez y humildad. Transparente y espontáneo, directo, visceral, pese a haber estudiado en el templo Shaolin, ser el director de Qi Gong de la Universidad de Nanjing, y haber sido campeón nacional de Wushu, carecía de cualquier signo de soberbia o arrogancia, al punto de permanecer sentado y silencioso a un costado en el acto de la entrega de diplomas, y sólo porque nosotros le pedimos que asistiera.
   Pese a que no hablaba otro idioma que el chino, y el dialogo era a través de dos jóvenes traductores del chino al español, establecimos con él un estrecho vínculo. Sin estimular los egos y la competencia en ningún momento, estaba tan contento de nuestro compromiso con la práctica y nuestro rendimiento, que el último día nos dedicó una exhibición de sable y abanico sólo para nosotros, y trajo a su maestra, que con la mayor sencillez desplegó una exquisita demostración de maestría en el Taichi con espada.


 Pero además del maravilloso aprendizaje “oficial” académico en la Universidad , a cargo del maestro Liu, tuvimos la suerte, regalo del Tao, de conocer a un grupo de señoras y señores grandes que se reunían todas las mañanas en un parque cercano a la  Universidad a practicar Qi Gong, y que nos permitieron sumarnos a sus prácticas. Así aprendimos también el Qi Gong “no oficial”, pero popular, que se practica actualmente en las plazas.

Fue maravilloso constatar allí, y en las demás ciudades que visitamos, lo que ya sabíamos: que todos los días, aun con temperaturas bajo cero, la gente se reúne en parques y plazas a hacer su práctica diaria de Qi Gong, Tai Chi, Tui Shou, Tai Chi con espada. Y es un placer contemplar la vigorosa alegría y agilidad no sólo de jóvenes y adultos, sino también de hombres y mujeres muy mayores, que concentrados y sonrientes bailan lentamente al ritmo del Chikung y el taichi.
   Y hubo también, claro, finalizado el estudio y rendidos los 4 exámenes, tiempo para enfrentar la desmesura, corriendo con la lengua afuera entre aviones y trenes sin pisar hoteles hasta ya entrada la noche, atrás de chinos que nos hablaban en raros castellanos y nos llevaban de las narices por inmensidades espaciales y temporales de kilómetros y siglos, por calles abigarradas de personas y formas y colores, por paisajes urbanos demenciales bajo cielos de ciudades que explotan hacia arriba erizadas de rascacielos de más de 400 metros y menos de 10 años, y un sol que contempla mustio el resultado de tanto súbito y desenfrenado progreso.


  Y nos trajimos tesoros, muchos, cuando aterrizamos en Ezeiza el domingo 15 de enero. Algunos bajo el brazo, (ya que, por supuesto, hubo también shopping), pero la mayoría dentro del pecho:
   El tesoro de haber estado ante tan descomunales joyas arqueológicas que no alcanzaban los ojos ni el alma para contemplarlas. El tesoro del increíble paisaje cultural tan, tan diferente, que se desplegaba generoso ante nuestra mirada sedienta. El tesoro de la aprobación de nuestro trabajo por parte de aquellos referentes que se formaron en las raíces, en la fuente misma del Qi Gong y el Taichi, cuya enseñanza y juicio fuimos a buscar al otro lado del mundo, ese tesoro que fueron los elogios cosechados por nuestro grupo, de parte del maestro Liu y de su maestra, confirmando que venimos haciendo las cosas bien aquí en nuestra escuela. El tesoro de la generosa simplicidad y alegría con que las señoras de la plaza compartieron su práctica con nosotros cada mañana. El tesoro de conocer gente y hacer nuevos amigos, y conocer mejor, en la convivencia, a la que ya conocíamos o creíamos conocer. Y el tesoro de los valores humanos tan gratos que salieron a la superficie  entre nosotros; el afecto y complicidad, más allá de los diferentes temperamentos, profundos y sinceros que nos unieron durante todo el viaje, y nos permitieron reírnos y aprender juntos, y que no mellaron las 3 semanas de convivencia ni el cansancio, sino que sellaron aun más firmemente. Y en lo personal, el enorme tesoro de poder compartir esta anhelada aventura con mi compañera y algunos de mis alumnos más queridos, algunos conmigo hace 7, 8, 9 años, y ya profesores.    
  Hay, por supuesto, muchísimo más para decir, pero es tanto que por ahora no puedo, así que baste este rústico resumen. Ya iremos desplegando a lo largo de las clases y los meses, enseñanza y filmaciones mediante, una descripción más fiel y detallada. Ya que va a pasar el tiempo y vamos a seguir descubriendo frutos, tesoros, de tanto viaje, tanta magia, tanta desmesura.

 Gustavo Villar. Director de EL CENTRO.

8 de febrero de 2012

Gustavo practicando Tui Shou en China

 "Heme aquí practicando Empuje de Manos antes de las 7 de la mañana en el campo de deportes de la Univ de Nanjing (y siendo despedido a varios metros y rodando por el suelo en reiteradas oportunidades) con un maestro de Tai Chi estilo Chen, con enraizamiento y contextura física de nogal del bosque, y aspecto y actitud de barbado ermitaño taoista de la montaña.
   Terminada la práctica de aporrear sin misericordia al occidental, y como si no hubiera hecho el menor esfuerzo, recibió serenamente a una alumna, que abrio para él una gran carpeta con páginas y páginas cubiertas de bellos y delicados ideogramas.
    Allí supe, siempre a través de uno de sus estudiantes que sabía algo de inglés, que aquel severo y recio maestro de Tai Chi era también maestro de caligrafía, y la tarea cumplida que su alumna le mostraba, era parte del Sutra del Diamante".
Gustavo Villar


La foto fué "robada" por Gladys Roldán. Gracias por documentar este momento!